Hay espacios que impresionan por sus dimensiones.
Otros, como este apartamento de 318 m², conquistan por la atmósfera que crean desde el primer instante.
El acceso principal es completamente privado: el ascensor abre directamente al apartamento, anticipando el carácter exclusivo de una residencia concebida para disfrutarse con calma.
Desde allí se revela una arquitectura poco común, donde los 3,80 metros de altura libre y los ventanales de piso a techo amplifican la luz natural y aportan una extraordinaria sensación de amplitud.
Los pisos en mármol beige de gran formato, las maderas claras y una cuidada selección de acabados componen ambientes luminosos, equilibrados y acogedores.
La sala, el comedor y el estudio privado se integran con naturalidad, mientras los detalles hablan por sí solos: paneles decorativos, iluminación diseñada para realzar cada espacio, mobiliario empotrado y un sistema de domótica que simplifica la vida diaria.
La zona privada incorpora un cómodo estar de alcobas y tres habitaciones, cada una con baño y vestier, ofreciendo privacidad y confort para todos sus habitantes.
La cocina, generosa en espacio y equipada con excelentes acabados, se complementa con área de labores y cuarto de servicio.
Además, cuenta con tres parqueaderos y cuarto útil.
El edificio, conformado por dos torres, ofrece una completa selección de amenidades que enriquecen el día a día: lobby a doble altura, piscinas, gimnasio, sauna, turco, teatrino, terrazas y zona BBQ.
Un hogar donde el lujo no se mide por excesos, sino por la calidad de cada decisión de diseño, la armonía de sus espacios y esa agradable sensación de bienestar que permanece mucho después de cruzar la puerta.