¿Y si el verdadero lujo no fuera lo que se ve… sino lo que no te molesta?
Este apartamento de 327,75 m² en piso alto no compite con lo convencional — juega en otra liga. Aquí, la ciudad se ve, se disfruta… pero no interrumpe.
Desde el primer momento, el ascensor privado marca la diferencia: llegas directo a tu espacio, sin escalas, sin ruido, sin concesiones. Todo está pensado para que la vida fluya con discreción — incluso el servicio tiene su propio acceso independiente.
Los espacios sociales no solo son amplios, son escenarios. Luz natural que entra sin pedir permiso, ventanales de piso a techo y una distribución que permite vivir, recibir y disfrutar sin límites.
El comedor se abre hacia una terraza con BBQ que invita a quedarse más de lo planeado… y la cava de vinos no es un detalle: es una declaración.
La cocina, funcional y generosa, acompaña sin invadir. Mucho espacio, mucha lógica, cero improvisación.
En la zona privada, cada habitación tiene su propio mundo: baño, privacidad y proporciones que se sienten. La principal, por supuesto, eleva la experiencia con su walking clóset.
¿Extras? Todos los que deberían estar — y bien resueltos: baño social, cuarto y baño de servicio, depósito y dos garajes independientes.
El edificio entiende algo clave: el verdadero lujo es la tranquilidad.
Solo 20 familias, piscina, salón social, parque infantil y planta eléctrica total… todo está, pero nada estorba.
“Para quienes ya no buscan más espacio… sino mejor vida.”
Código 7386

















