Más espacio, más privacidad, mejor calidad de vida

Hay lugares donde uno termina compartiendo edificio con demasiada gente.

Y hay otros, como este, donde todavía es posible vivir con calma, privacidad y pocos vecinos alrededor.

En Altos de Riomar, sobre acera sombra y en un edificio de solo 13 apartamentos —uno por piso— se encuentra este apartamento de 246 m² (231 m² registrados), con espacios amplios y una distribución pensada para la vida familiar.

El ascensor abre directo al apartamento. La zona social, rodeada de ventanales de piso a techo y balcones, conecta la sala y el comedor independientes con luz natural durante todo el día. Los pisos en mármol acompañan la sobriedad y amplitud de los espacios.

Además del estudio y el baño social, la cocina cerrada, la zona de labores y la alcoba de servicio permiten que la dinámica diaria funcione de manera cómoda y organizada.

La zona privada reúne tres alcobas amplias, cada una con baño y vestier, además de un estar familiar iluminado naturalmente.

Dos garajes paralelos.

El edificio cuenta con planta eléctrica con suplencia para el apartamento (excepto aires acondicionados), salón social y parque infantil.

Un apartamento donde la privacidad no se vende como promesa; hace parte de la manera de vivirlo.